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Mujeres: de público a protagonistas en la escena cervecera mexicana

 

"Give someone a beer and will waste an hour, but teach them own to brew and they waste a lifetime"

Por Guillermina Gutiérrez 

Las primeras experiencias nunca se olvidan, menos cuando influyen de manera positiva en nuestras vidas. Recuerdo mi primer sorbo de cerveza artesanal, cambió por completo la idea que tenía de lo que era cerveza. Era de color rojo opaco, tenía corona persistente y algunos restos de maíz molido finamente sobre las burbujas, su sabor era similar al de algún postre de corteza de galleta y relleno de ciruelas, además, pude distinguir el peculiar sabor del pinole.

#RecetaGourmet: Tarta de ciruelas

Mientras la bebía mis sentidos se exaltaron, además surgió la necesidad de compartir no sólo ese liquido, sino de platicar mi experiencia con la persona que en ese momento me acompañaba.

Al paso de los años, varios apasionados de la cerveza buscamos contagiar aquella primera sensación al probar alguna cerveza que no era de produccion masiva. Algunos comenzaron a elaborar cerveza, otros comenzaron a importarla desde otros paises, otros instalaron tiendas especializadas, hubo también quien comenzó a catarla, es así como mucha gente se ha sumado a estos esfuerzos por vivir por, para y de la cerveza.

En esta creciente revolución cervecera también participamos mujeres profesionales en un gremio, donde se pensaría, solo lo protagonizan los hombres. La publicidad de la cerveza en los medios masivos de comunicación nos ha inculcado que la cerveza sólo existe clara y oscura, que se bebe en cualquier recipiente, incluso directo de la botella y a temperaturas de servicio bajo cero; por supuesto, que únicamente la consumen los hombres.

La cerveza no es clara ni oscura

Conforme la creciente cultura cervecera va ganando su espacio, los mitos cerveceros se van diluyendo;  encontraremos que la cerveza se debe servir en vasos o copas de vidrio transparente para apreciar su apariencia, aromas y sabores; que las temperaturas de servicio no son bajo cero ya que la finalidad es apreciar todas sus características con nuestros sentidos y no disfrazar sus defectos; y sí, que también las mujeres la disfrutamos.

Disfrutar la cerveza no se refiere solamente al placer de ese primer trago tan deseado. También se refiere al disfrute del proceso de producción; se refiere al disfrute de pertenecer a una pequeña empresa cervecera mexicana y colaborar en cualquiera de los procesos de empaque, embalaje, ventas, marketing, relaciones públicas, control de calidad, en fin, en el trabajo necesario para distribuir y vender cerveza; se refiere a aprender día a día los estilos y participar en competencias como jueces; se refiere a ser líderes de asociaciones de cerveceros. En conclusión se refiere al disfrute de hacer de la cerveza un estilo de vida.

Pasos para catar una cerveza

Al mismo tiempo, algunos productores en el afán de llegar al público femenino han creado cervezas con cuerpo ligero, de baja graduación alcohólica, con sabores dulces, incluso alguna vez tuve oportunidad de probar una cerveza de color rosa, asumiendo que son estas las características que las mujeres buscamos en la bebida. Nada más alejado de la realidad.

La revolución cervecera va en contra de las ideas implantadas por una industria que produce para las masas, entendamos, entonces,  que las personas bebemos cerveza y lo que más importa es la calidad de la misma. Enfoquemos nuestros esfuerzos en informar, en crear las herramientas necesarias para que cada individuo en busca de nuevas experiencias sensoriales sea quien decida qué cerveza beber, hagamos cerveza para la gente, olvidemos que el género influye en esta decisión.